Crisis de los alimentos

Mujer y su niño mirando a vegetales en un mercado

Los afiliados a la GDLN congregan a representantes de países de Europa, Asia central y Asia meridional para analizar las respuestas normativas adecuadas que ayuden a mitigar los riesgos económicos y sociales

El desafío

Desde 2005, los precios mundiales de los alimentos subieron un 80%; el arroz y el trigo, los alimentos básicos de la mayor parte de la población pobre, llegaron a máximos históricos. Sumado al encarecimiento de los combustibles, este “tsunami silencioso” ha afectado tanto a consumidores como a productores. En los países en desarrollo, el alza de los alimentos ha generado protestas y existe el inminente riesgo de que millones de personas retornen a la pobreza. Esta situación afectaría a cerca de 33 países en el corto plazo.

En un acto celebrado en abril 2008, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, anunció su propuesta de “Nuevo Acuerdo para una Política Alimentaria Mundial” para tratar de resolver el problema de los elevados y volátiles precios de los alimentos que, según predijo, sería un problema permanente de aquí en adelante. Este nuevo acuerdo podría congregar y movilizar a una amplia gama de asociados.

“Los países pobres, de ingresos medianos y desarrollados se beneficiarían por igual. El efecto sobre la reducción de la pobreza que genera cualquier aumento en los ingresos agrícolas es tres veces superior a ese aumento en cualquier otro sector. Además, el 75% de los pobres del mundo vive en zonas rurales y participa mayoritariamente en la agricultura”, indicó Zoellick.

Poco después de que el presidente Zoellick esbozara visión, surgió una iniciativa que se sustentaría en el concepto de encontrar soluciones a la crisis a través de asociaciones y diálogos en Asia meridional, hogar de la mitad de los más pobres del mundo, y en Europa y Asia central, donde los productores están luchando para adaptarse a esta nueva realidad de crecientes costos de producción y contracción del consumo mundial.

Enfoque

Durante la primavera boreal de 2008, las regiones de Europa y Asia central (ECA, por sus siglas en inglés) y Asia meridional (SAR, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial se asociaron con la Red Global de Aprendizaje para el Desarrollo (GDLN) con el fin de coordinar una serie de diálogos con múltiples países orientados a identificar los efectos específicos de la crisis a nivel de países y las respuestas normativas inmediatas que pudieran ayudar a mitigar los riesgos económico y sociales en ambas regiones.

En menos de una semana, los asociados locales a la GDLN ayudaron a Asia meridional a coordinar una respuesta rápida a la crisis con un diálogo sobre Precios de los alimentos: una perspectiva global. El 24 de abril de 2008, el evento reunió a ministros, académicos y economistas de Afganistán, Bangladesh, India, Pakistán, Sri Lanka y Washington para hablar sobre los efectos del alza en los precios de los alimentos en la región. Los asociados locales a la GDLN, tales como The Energy Resources Institute, de India, ofrecieron la facilitación de expertos y reunieron a un público de alto nivel capaz de poner en práctica las recomendaciones.

Mientras tanto, la región de Europa y Asia central del Banco Mundial realizó su propia serie de eventos el 24 de junio de 2008. Los asociados a la GDLN en Albania, Azerbaiyán, Bosnia, Georgia, Kazajstán, Macedonia y Tayikistán coordinaron un programa combinado que usó videoconferencia, reuniones presenciales y facilitación de expertos en un programa de dos partes concebido como respuesta de primera línea. En la primera sesión, “Encarecimiento de los alimentos: repercusiones en la economía y en la pobreza”, especialistas de la sede del Banco Mundial, así como participantes de universidades y centros de investigación nacionales de la región se integraron a la conversación y presentaron sus puntos de vista sobre las dificultades específicas que enfrentan.

La serie resaltó la experiencia de Ucrania, un país modelo durante la crisis. Ramon Schmidt, principal experto de la Asociación Ucraniana de Cereales, explicó que: “Ucrania está diversificando activamente sus productos agrícolas que pueden ser usados como biocombustibles, al igual que las subvenciones gubernamentales a las granjas familiares”. El acceso a expertos como Ramon Schmidt permitió a los representantes de Kazajstán observar la forma en que la depreciación de su divisa local puede ayudar al país a encontrar modos “innovadores” de desarrollo en el procesamiento de alimentos y en el equipo agrícola. 
 
Resultados

En Asia meridional, Hans Timmer, Donald Mitchell, Adolfo Brizzi y Mansoora Rashid, especialistas del Banco Mundial, entregaron recomendaciones, como ampliar la protección social, reducir los aranceles de importación y estimular la producción de alimentos.  

Los países participantes compararon apreciaciones relativas a los resultados de políticas reaccionarias y resaltaron los asuntos prioritarios. Los participantes recomendaron ampliar progresivamente los programas actuales de alimentos por trabajo y rehabilitar y extender el riego en el corto a mediano plazo.
“Como región, debemos volver a estudiar las políticas de prohibición a las exportaciones que están haciendo subir los precios y mejorar nuestros iniciativas de coordinación en el comercio interregional para reducir las repercusiones”, comentó un participante de Afganistán.

En Europa y Asia central, los participantes pudieron escuchar opiniones interesantes y conocer nuevas técnicas que pueden aplicar en sus propios países como, por ejemplo:

  • diversificar la producción de bienes agrícolas y alimentos básicos como el trigo, práctica que no es común en la región;
  • experimentar con cultivos que pueden utilizarse como biocombustibles;
  • subvencionar las granjas familiares;
  • crear programas de hipotecas agrarias para granjas familiares.

La instauración de programas de protección social para los segmentos más pobres de las zonas afectadas fue otro tema importante que se discutió durante el programa y que impulsó a países como Bosnia a repensar sus políticas. Al finalizar el programa, un participante de Bosnia reflexionó: “La conferencia me permitió preguntar a un experto en la materia sobre la eficacia de crear programas de subvenciones en Bosnia, donde en pasadas recesiones las subvenciones agrícolas parecieron encarecer los alimentos”.

Desde el éxito de la puesta en marcha de la serie de diálogos sobre la crisis alimentaria mundial, el grupo de Conocimientos y Aprendizaje de Europa y Asia central ha realizado tres eventos adicionales y planea dos más este año sobre una temática ampliada de crisis alimentaria y de los combustibles.

Para más información, visite la página web creada para la serie de Europa y Asia central en: Managing the Effects of Higher Food and Fuel Prices (Gestión de los efectos del encarecimiento de los alimentos y los combustibles).

Próximos pasos

El siguiente evento en ECA acerca de enfrentar el encarecimiento de los cereales y los insumos y la seguridad alimentaria a largo plazo se celebrará el 19 de diciembre. “El evento será oportuno, ya que, pese a las bajas de precio después de alcanzar máximos históricos, está aumentando la preocupación de que los menores precios a los productores, el alto costo de los insumos (en particular, alimentos y fertilizantes) y el escaso acceso al crédito para los agricultores puede traducirse en una menor oferta de cereales en la próxima temporada de siembra”, manifestó el oficial principal de conocimientos y aprendizaje, Xiaonan Cao.

La GDLN también ha sido convocada por otras regiones para organizar respuestas similares “justo a tiempo” para enfrentar las crisis alimentaria, de los combustibles y ahora financiera. En colaboración con los equipos del Banco en casi todas sus regiones, la GDLN está ayudando a crear diálogos y consultas en una o todas estas tres amenazas al programa de desarrollo.  

Para más información sobre la serie de ECA, contáctese con François Nankobogo, coordinador de la GDLN en la región de Europa y Asia central, en fnankobogo@worldbank.org y sobre la serie de SAR, con Juan Blazquez en jblazquez@worldbank.org.

Recursos

Managing the Effects of Higher Food and Fuel Prices (Gestión de los efectos del encarecimiento de los alimentos y los combustibles).

Summary of Discussions: Global Slowdown and Rising Food Prices – Implications for South Asia (Resumen de conversaciones: desaceleración mundial y encarecimiento de los alimentos: su incidencia en Asia meridional).

El Programa de Respuesta a la Crisis Alimentaria Mundial (GFRP) en el Banco Mundial

El Plan de Diez Puntos del Banco Mundial para Enfrentar la Crisis Alimentaria

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